No soy muy dado a jugar adaptaciones de películas. Y después de probar este Wall-E, creo que pasará mucho tiempo hasta que vuelva a dar una opción a esta clase de juegos. Como ya he dicho la película me maravilló, pero con el juego me llevé una decepción en toda regla. Es más, creo que es uno de los peores juegos que he probado en mucho tiempo. Lamentablemente la adaptación hecha por Heavy Iron Studios no consigue transmitir las mismas sensaciones que la bonita película de Disney. Los personajes y entornos de la película son recreados muy fielmente, incluso las personalidades de los distintos robots son exactamente igual en la película que en el juego. Donde falla el juego es en su planteamiento y su dinámica. Los objetivos son repetitivos, el control deja mucho que desear y la originalidad no está al nivel de la película de Pixar. Nos encontramos, pues, ante un juego de plataformas vulgar y mediocre.
La demo nos deja jugar la fase en la que Wall-E llega a la nave crucero. Una vez ahí lo que debemos hacer es seguir la pista de EVE. Para ello deberemos resolver simples puzzles y eliminar robots con una pésima IA. El procedimiento es siempre el mismo: fabricar cubos, para poder abrir puertas y conseguir llaves con las que abrir más puertas. Esta falta de originalidad en las misiones se vuelve alarmantemente preocupante a los pocos minutos de jugar. Además no hay posibilidad de innovar lo más mínimo en la forma de conseguir los objetivos. Tampoco hay ninguna libertad de movimientos. Wall-E no puede moverse libremente por un espacio que sería muy interesante investigar. La ruta está prefijada y no podemos salirnos de unos invisibles carriles que se nos antojan muy pequeños en esta generación de consolas.
Como ya he dicho, los robots están muy trabajados y tienen un parecido asombroso con los de la película, especialmente Wall-E. Los enemigos no son una excepción, y si hemos visto la película seguro que sabremos reconocerlos rápidamente. Pero el problema está en su poca variedad. En la película hay infinidad de robots, todos ellos distintos, pero en el juego nos topamos una y otra vez con los mismos modelos. Llegaremos a odiar, por ejemplo, ese pequeñito robot que se encarga de limpiar la suciedad. Además, las habilidades de nuestro cúbico protagonista son limitadísimas, pues más allá de saltar y fabricar cubos no puede hacer nada más. Echamos de menos su visión con radar o su rayo soldador para dar más agilidad a un juego que se nos antoja corto en todos sus apartados.
No he podido jugar a la versión completa del juego, pero creo, muy sinceramente, que no hace falta. Wall-E me ha decepcionado en todos sus aspectos. Creo que la película tenía el potencial suficiente como para poder hacer un buen juego, un plataformas correcto que no aburriese a los 5 minutos de probarlo. Wall-E El Juego gustará a los más pequeños de la casa, y les gustará durante un breve periodo de tiempo, pues rápidamente se vuelve repetitivo y monótono. Si sois de los que os gustan los buenos juegos, que os aporten diversión durante horas y retos complejos de resolver, Wall-E no es vuestro juego. Pagar 65 € por un título que no aporta nada de nada me parece excesivo. En todo caso yo os recomendaría que os bajarais la demo y la probarais, después la elección es vuestra y sólo vuestra. Mi modesta opinión ya la sabéis. Y repito que la película me gustó mucho. Como todas las de Pixar de hecho, pero el juego ya es otro hablar...

4 Comentarios
matias comentó
el jueves, 28 de agostojose manuel vindel comentó
el viernes, 29 de agostonathalia comentó
el sábado, 06 de septiembreAnonimo comentó
el jueves, 18 de septiembre