En primer lugar, ha cambiado la feria en sí. Consolas.com no ha podido estar este año, pero lo cierto es que el cambio de formato no ha podido ser bueno. Tener que desplazarse para toda conferencia o convocatoria no es una medida muy acertada. Pero al fin y al cabo, es un E3, es el evento gordo, y lo que cuenta son los juegos. Así que vamos a ellos...
La pregunta del millón: ¿quién ha ganado? ¿Microsoft, Sony o Nintendo? Hay quien coloca a la gran N, hay quien dice que Sony... Y nosotros tenemos nuestro propio punto de vista, claro.
La gran sensación es que la que mejor llegaba a la feria era Microsoft. La novata de la clase cuenta con el hardware más asentado, una Xbox 360 que pese a tener a Wii pisándole los talones en ventas mundiales, ha logrado un online de lujo y se ha trabajado al hardcore-gamer. Ahora, tras el E3, nada ha cambiado, pero ha revivido la noción de que esta carrera es a muy largo plazo. Y que tanto Sony como Nintendo estarán ahí.
El otro gran quid de la cuestión es el mercado. Todos sabemos que de lo que se trata aquí es de vender consolas. Es lo que quieren las tres grandes. Y años atrás el mercado estaba cerrado, pero ahora las tornas han cambiado: se acabó la era del hardcore-gamer. Desde que las grandes compañías se propusieron que las consolas estuvieran en el salón, el target se ha ampliado. Ahí es donde se ha ido, claramente, Nintendo. Y en menor medida, Sony (Singstar, Buzz, etc). Así que tenemos más mercado y más opciones, pero eso no quita que técnicamente Sony y Microsoft sí sean competencia cien por cien directa.
Los estadounidenses abrieron fuego en el E3 con una presentación orientada a la consolidación y con Halo como gran nombre, aunque finalmente hayan llamado enormemente la atención otros juegos como Mass Efect o el esperadísimo Rock Band. 360 estará en ebullición dentro de unos meses con el aterrizaje de Assassin's Creed o GTA IV. Son videojuegos de un perfil parecido, sin periféricos raros e historias. Cero experimento, jugando seguro, algo que ya practica Microsoft en el mundo del software... y que tan bien les ha funcionado. Y sin embargo, a los de Redmond les ha faltado un factor sorpresa para afrontar el post-E3 con garantías.
Por su parte, los japoneses de Sony han tirado de experiencia. Saben que son los amos del mercado de sobremesa past-gen (PS2 is alive) y que su máquina es buena. Jugando a dos bandas, con títulos hard propios como Killzone 2 y compartidos como los ya nombrados Assassin's y GTA IV, y con juegos más casual (pero de qué nivel...) como Little Big Planet, Sony lo quiere todo. Ha trabajado y trabajará en un online social con una pinta inmejorable, Home, y le ha dado un ligero empuje a PSP con la versión slim. Con una vida estimada de cerca de diez años (Sony dixit), PS3 está en pañales, pero lo visto en este E3 nos da para pensar que a puntito estamos de ver como da sus primeros (y grandes) pasos.
¿Y Nintendo? Sin ningún anuncio en hardware y pocas grandes novedades en software, Nintendo sigue buscando la tercera vía: los periféricos. Stylus, Wiimote y Nunchuk abrieron la veda. El mañana es de la tabla. Una locha de plástico que será pisoteada por millones de jugadores en breve. Y es que a Nintendo en este E3 no hay que medirla por lo que está a punto de llegar, como los juegos (Wii Fit, etc), sino por lo que aún no ha asomado la cabecita. La tabla abre aún más posibilidades que el Wiimote y eso es una gran noticia, porque una optimización de las opciones de los periféricos no sólo abrirá nuevos mercados sino que también atraerá a los hardcore-gamer. Pero la guerra de Nintendo puede fallar si topa con la misma piedra: third-parties. Si las grandes no desarrollan juegos, si el catálogo de Wii se queda como está... tanto esfuerzo habrá sido inútil.

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